Las alfombras olfativas y los juguetes de búsqueda están creciendo en ventas porque resuelven un problema muy frecuente: perros que se aburren en casa, comen rápido, rompen objetos o muestran ansiedad cuando quedan solos.
Estos productos funcionan escondiendo alimento o premios entre las telas o compartimentos, para que el perro use el olfato y trabaje mentalmente para encontrarlos. Esto lo mantiene ocupado, reduce la ansiedad y evita conductas destructivas.
Otra ventaja es que sirven para perros de cualquier edad: cachorros, adultos y perros mayores con movilidad reducida. En muchos casos, también ayudan a mejorar la alimentación porque obligan a comer más despacio.
Para el pet shop, es una categoría con buenas posibilidades de venta cuando se muestra armada o en demostración. Explicar cómo se usa y sugerir premios blandos o alimento húmedo hace que el tutor entienda mejor el beneficio y se anime a probar. Además, es un producto que genera recompra porque se combina con snacks, pastas o alimentos diferentes.











