El ritmo de las fiestas puede ser emocionante para las personas, pero muchas veces es un desafío para las mascotas. Ruidos fuertes como fuegos artificiales, música, visitas frecuentes o cambios en la rutina diaria pueden generar nerviosismo, miedo o incluso comportamientos inesperados en perros y gatos.
Por eso, es fundamental anticiparse con algunas medidas que pueden hacer una gran diferencia:
Crear un refugio seguro: elegí un rincón tranquilo de la casa donde tu mascota se sienta protegida. Puede ser una habitación o un espacio con su cama, juguetes y agua fresca.
Mantener las rutinas: en lo posible, respetá horarios de comida, paseos y descanso. Eso les da previsibilidad y reduce el estrés.
Estimularlos antes de la noche: un paseo largo o juegos activos ayudan a liberar energía y llegan más tranquilos a los momentos más intensos.
Evitar decoraciones riesgosas: cables, luces bajas, plantas o adornos colgantes pueden ser peligrosos si los muerden o se enganchan jugando.
Ruido de fondo: dejar música suave o la televisión encendida puede ayudar a disimular los sonidos externos más agresivos, como fuegos artificiales.











