El ronroneo es uno de los sonidos más característicos de los gatos. Lo asociamos con tranquilidad, bienestar y esos momentos en los que se acomodan cerca nuestro. Pero detrás de ese sonido aparentemente simple puede haber mucha más información de la que imaginamos.
Una investigación publicada en Scientific Reports encontró que cada gato presenta características particulares al ronronear, al punto de que ese sonido puede ayudar a distinguir a un individuo de otro.
Una firma sonora propia
Los investigadores analizaron cientos de vocalizaciones y descubrieron que el ronroneo mantiene ciertos patrones acústicos bastante estables en cada gato.
De hecho, al analizar esos sonidos lograron identificar correctamente qué gato estaba ronroneando en más del 85% de los casos.
Esto significa que, aunque para nosotros muchos ronroneos puedan sonar parecidos, cada uno contiene pequeños detalles que funcionan casi como una firma sonora individual.
¿Y qué pasa con los maullidos?
Curiosamente, el ronroneo resultó ser más útil para identificar a cada gato que sus propios maullidos.
Una posible explicación es que el maullido es mucho más variable. Los gatos pueden modificarlo según la situación: para pedir comida, buscar atención, saludar o comunicarse con las personas.
Esa variedad podría estar relacionada con miles de años de convivencia entre gatos y humanos, durante los cuales aprendieron a utilizar diferentes sonidos para conseguir nuestra atención y expresar distintas necesidades.
Mucho más que un simple sonido
Todavía queda mucho por descubrir sobre la comunicación felina, pero estos estudios muestran que los sonidos de nuestros gatos contienen información mucho más compleja de lo que parece.
Así que la próxima vez que tu gato se acomode cerca y empiece a ronronear, prestale atención: podrías estar escuchando algo tan único como su propia huella sonora.











