Opens in a new tab

Nos quedamos en casa… toda la semana

Una semana de lluvia puede convertir cualquier casa en un pequeño campamento de convivencia intensiva. Acá van varios TIPs para entretener a los peludos de la casa.

·
4 min de lectura

Una semana de lluvia puede convertir cualquier casa en un pequeño campamento de convivencia intensiva. Acá van varios TIPs para entretener a los peludos de la casa.

Para perros: ocupar la cabeza también cuenta

Los paseos no son solo ejercicio: también son olores, descubrimientos y estímulos. Cuando el clima los limita, la clave es ofrecer alternativas dentro de casa. Y no hace falta convertir el living en un gimnasio.

1. Búsqueda del tesoro

Escondé pequeñas porciones de su alimento habitual o premios aptos para él en distintos rincones accesibles y dejá que los encuentre usando el olfato. Empezá con escondites fáciles y aumentá la dificultad. 

2. Una comida que dure más de diez segundos

Una alfombra olfativa, un juguete rellenable o un comedero interactivo pueden convertir parte de la ración diaria en un desafío. ¡Ojo! Si usás premios, descontalos de la cantidad total de comida para no excederte. La idea es estimularlo, no organizarle un banquete por cada chaparrón.

3. Cinco minutos de entrenamiento

Practicar “sentado”, “quieto”, “vení” o enseñarle a tocar tu mano con la nariz puede ser un excelente entretenimiento. Hacé sesiones breves, con refuerzos positivos y pausas. Aprender algo nuevo exige concentración y fortalece el vínculo.

4. Juegos de interior, con criterio

Si tenés espacio, probá con buscar un juguete blando, tirar suavemente de una cuerda o armar un recorrido simple con almohadones. Es importante evitar saltos exigentes, pisos resbaladizos y juegos bruscos en espacios reducidos, especialmente con cachorros, perros mayores o con problemas articulares.

Para gatos: el entretenimiento viene en formato sigiloso

Los gatos suelen tolerar mejor la vida puertas adentro, pero también necesitan movimiento, exploración y oportunidades de expresar sus conductas naturales. Dormir dieciséis horas no implica que las otras ocho deban ser mirando la pared.

1. Que aparezca la presa 

Una cañita con plumas o un juguete que se mueva como presa puede activar su instinto de caza. Alterná persecuciones cortas con descansos y permitile atrapar el juguete al final. 6. Cajas: el lujo que no se compra.

2. El gato en la caja 

Un clásico que nunca pasa de moda. Una caja de cartón con entradas amplias, una manta y algún juguete puede convertirse en escondite, observatorio o fortaleza. También sirven túneles y lugares elevados estables. Si tu gato prefiere investigar solo, respetá sus tiempos de detective.

7. Miradores y desafíos

Acercá tu mascota a un lugar cómodo y seguro como una ventana o una puerta vidriada para que observe el movimiento exterior. Quedate a su lado contemplando lo que pasa para que entienda que en esta casa estamos todos en la misma por unos días. También podés esconder pequeñas porciones de alimento en juguetes dispensadores o en distintos puntos de la casa. Evitá ventanas abiertas sin protección: las caídas son un riesgo real.

Para todos: una rutina que acompañe

Mantener horarios relativamente estables de comida, descanso y juego ayuda a que los días encerrados sean más llevaderos. Sumá momentos de contacto si tu mascota los disfruta, pero también dejale espacios para descansar sin interrupciones. Si convivís con varios animales, asegurate de que cada uno pueda acceder a sus recursos y retirarse cuando quiera.

¿Y si tu perro necesita salir igual?

La lluvia no elimina las necesidades fisiológicas. Si es seguro hacerlo, organizá salidas breves para que pueda hacer sus necesidades, evitando tormentas eléctricas. Al volver, secale bien las patas y el cuerpo. Nunca lo obligues a salir si está aterrorizado por los truenos; consultá con su veterinario si el miedo es intenso.

Siempre que llovió, paró. Pero es cierto que a veces la espera puede poner a prueba nuestra paciencia y la de nuestras mascostas. La buena noticia es que la diversión no tiene por qué suspenderse. A veces, la mejor aventura del día empieza con una caja vacía, un premio escondido o cinco minutos de juego compartido.